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Bienvenidos a este boletín electrónico en el que se presentan ensayos para explorar respuestas a las diferentes facetas de la pregunta ¿cómo realizar divulgación científica por Internet?


BOLETÍN-e DCxI   [ Vol. 1, No. 1, julio del 2011 ]

 
"Divulgar, difundir, ... promover"
por: Daniel Loya   [email]


La semántica del vocablo "divulgar" varía por regiones geográficas, por gremio, particularidades culturales, etc. Sin embargo, el diccionario de la Real Academia Española define "divulgar" como "Publicar, extender, poner al alcance del público algo", y el diccionario World Reference indica que los sinónimos para "divulgar" son: publicar, proclamar, promulgar, propagar, propalar, anunciar, difundir, esparcir, extender, revelar, vulgarizar, pregonar.

Según Wikipedia, la Divulgación Científica es el conjunto de actividades que interpretan y hacen accesible el conocimiento científico al público general, es decir, a todas aquellas labores que llevan el conocimiento científico a las personas interesadas en entender o informarse de ese tipo de conocimiento.

Con frecuencia, cuando se trata de divulgar conceptos científicos clásicos, el proceso de la divulgación científica ha estado acompañado por el acto de contar una historia, algo así como vestir la explicación del concepto mediante revelaciones sobre la vida del científico, qué le estaba pasando cuando trabajaba en el proyecto que lo hizo famoso, sus preferencias, sus pasatiempos, etc., lo cual imprime una calidez humana a la explicación del concepto científico.

Sin embargo, algo que puede observarse en algunos trabajos sobre divulgación científica son los estilos de los divulgadores, sus apreciaciones personales, sus tendencias y preferencias. La inquietud por describir un concepto puede, a veces, modificar partes del mismo al tratar de explicarlo, de nuevo, desde el punto de vista del divulgador.

Es como ver el concepto científico a través de un lente que en lugar de ser solamente un vidrio transparente, tiene colores, matices, efectos de aumento, etc., y al final, la idea pura de quien implementó el concepto se ve alterada por las preferencias implícitas del estilo narrativo así como las capacidades del divulgador.

Esta observación no es un intento de subestimar el mérito del esfuerzo por difundir los logros de los científicos, sus ideas, conceptos y teorías. El estilo de difundir contando una historia tiene sus ventajas, al posicionar al personaje en su tiempo y condiciones sociales, políticas, económicas y ambientales, lo cual ciertamente es de ayuda para entender su motivación.

Para evitar los vicios implícitos de la traducción hay una alternativa muy sencilla y poderosa, la promoción de los eventos académicos en los que se presentan los conceptos por el autor, ya sea que se trate de un estudiante o un investigador.

Obviamente esta alternativa tiene sus limitaciones, como por ejemplo que el autor se encuentre geográficamente cerca y sea viable asistir a una de sus presentaciones, pero para muchos estudiosos de los temas científicos contemporáneos afortunadamente existen muchos expertos que ofrecen seminarios y conferencias sobre los resultados de sus investigaciones.

En la Era de la Tecnología de la Información que nos tocó vivir, el Internet nos presenta nuevas alternativas para comunicarnos con personas que están geográficamente alejadas, intercambiar ideas, información en forma de texto, gráficas, sonido, video, etc., hay una alternativa para quienes no están conformes con leer sobre conceptos y/o resultados de investigaciones científicas a través de lo que otros interpretan, y que en el contexto de este ensayo le llamaremos Divulgación Científica por Internet (DCxI).

Los invito a considerar por un momento lo siguiente:

  • ¿Qué tal si en lugar que tratar de explicar lo que el autor quiso decir, que tal si en lugar de tener diferentes grados de aproximación hacia los puntos de vista del autor de un concepto, que tal si en lugar de verlo "a través de una lente" podemos ver e interactuar con el autor directamente?

  • ¿Qué tal si en lugar de leer sobre lo que el autor quiso decir a través de un libro o un artículo de una revista describiendo su trabajo, asistimos a un seminario o conferencia que sea impartida por el autor?

  • ¿Qué tal si nuestras dudas y preguntas fueran respondidas directamente y ver cómo diferentes componentes del público asistente a la presentación del seminario o conferencia reaccionan e interpretan las palabras, gestos y lenguaje corporal del autor mientras explica su punto de vista, las bases de su definición, cuáles son los fundamentos que apoyan su razonamiento?

Uno de los aspectos más importantes de la DCxI es que quienes no pueden asistir a algún seminario, conferencia, examen de tesis, taller, simposio o congreso, pueden solicitar información por medio de e-mail y esperar a que le lleguen los textos del evento a su buzón de e-mail, debido a que muchas veces esa información está disponible para quienes la solicitan.

Esto representa una modalidad de lo que actualmente se conoce como "educación abierta y a distancia". Gracias al uso de la DCxI la distancia geográfica no es el factor más determinante para que las personas interesadas en temas científicos se encuentren limitadas para estudiarlos, porque en este caso no solamente se puede obtener información actualizada sobre los avances en muchas especialidades científicas, sino que se puede establecer comunicación con los autores de los trabajos más recientes e importantes para su disciplina.

¿Se imagina el poder recibir recomendaciones del autor de un trabajo científico, comentarios y sugerencias que no están incluidos en la publicación del tema, cosas que a Usted en particular le aclaran con facilidad conceptos que de otra manera serían difíciles de entender, o que le facilite una lista de literatura especializada para ampliar su entendimiento del tema, y todo esto mediante la comunicación por e-mail?

Las aplicaciones potenciales de esto son inmensas y la cantidad de personas que se incorporan al uso de esta facilidad va creciendo todos los días, ya que en Internet se incrementa diariamente la cantidad de grupos de noticias, listas de correos, foros de discusión, etc.

Los temas que pueden ser divulgados son tan variados como hay profesiones, y dentro de cada profesión hay especialidades, por lo que si algunas personas interesadas en promover el conocimiento de algún tema o grupo de temas se deciden a organizar grupos de correos pueden generar un beneficio para otras personas que requieren información pero se encuentran fuera de los círculos académicos.

Un ejemplo de lo anterior lo representa precisamente el Divulgador Científico Ensenadense, un proyecto de divulgación científica por internet donde las áreas temáticas generales son las ciencias naturales, los recursos naturales, el medio ambiente y el cambio climático, que se basa en una lista de correos del tipo Yahoo! para la distribución de notificaciones.

Las utilerías para el manejo de listas de correos que se encuentran comúnmente en el Internet están en portales como Yahoo!, Google, Hotmail, etc., y eso solamente para comentar sobre algunas de tipo público y gratuito, pero también hay listas de correos que se implementan en servidores de correos de instituciones gubernamentales (universidades, institutos, centros de investigación, etc.) ya sean federales, estatales o municipales, en donde se suscriben quienes desean recibir información que se distribuye en esos lugares, aunque por su misma naturaleza son para temas especializados.

En estos tiempos en que la divulgación científica ya no necesita ser únicamente el arte de contar historias sobre la vida de los científicos de antaño, para pasar a ser la difusión de los trabajos de los científicos actuales, quizás el divulgador tenga que actualizarse y mediante la DCxI pasar a ser un promotor científico.

 
 
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INDICE inicio
  www.divulgar.org